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Viajando a los orígenes de las franquicias

franquicia de cervecerías

La historia de este tipo de negocio es mucho más antigua de lo que podamos pensar. Fue en la baja Edad Media cuando surge el concepto de franquicia para determinar que la nobleza tenía los derechos, en exclusiva, de realizar diferentes actividades como la caza o la pesca.  Los reyes les concedían dichos derechos mediante la emisión de documentos, conocidos como cartas francas o franquicias.
Resulta evidente que este concepto debería evolucionar mucho hasta llegar a su concepción actual. Lo que ocurrió en 1840, cuando algunos cerveceros alemanes comenzaron a ceder sus recetas a tabernas que elaboraban esta deliciosa bebida a cambio de una compensación económica. Esta franquicia de cervecería fue el primer negocio de la historia en ceñirse a este modelo. Modelo que prosperó en EE.UU tras la guerra de secesión entre la zona norte y la del sur. Los sureños necesitaban mejorar su economía tras el conflicto bélico, mientras que los estados del norte habían desarrollado diferentes procedimientos industriales que necesitaban crecer, aunque no contaban con los medios adecuados para hacerlo.
En este escenario, algunas industrias norteñas comenzaron a comercializar sus proyectos, cediéndolos a empresarios sureños. Les proporcionaban la formación adecuada y la tecnología necesaria para realizar la actividad productiva, todo ello a cambio de dinero. Solían quedarse con un porcentaje de las ventas y formalizaban el negocio, recogiendo sus derechos y obligaciones en un documento contractual. Este fue el caso de un inventor de Nueva York, Isaac Merritt Singer, quien mejoró la versión original de la máquina de coser, franquiciando su idea.
En España, la guerra civil y la dictadura franquista hicieron que esta corriente, como muchas otras, llegaran mucho más tarde. De hecho, para encontrar el primer ejemplo de franquicia en nuestro país debemos situarnos ya en el S. XX, concretamente, a finales de la década de los 50. Tras el fin de la autarquía, la situación económica nacional comenzó a mejorar con acciones como la apertura al turismo internacional o la aparición de nuevos modelos de negocio.
Las ferias sectoriales en los años 80 supusieron la consolidación de las franquicias en España, al exponer, de forma sencilla, las ventajas con las que cuentan para los emprendedores. También en esta época, aparecieron los primeros medios especializados en este sector.  Ya en 1993, surgió la Asociación Española de Franquiciadores (AEF). Hoy en día, las franquicias son un negocio en auge. En Grupo Restalia contamos con diferentes franquicias de restauración, poniendo a tu disposición la experiencia en este sector y una marca consolidada para emprender minimizando los riesgos.

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